lunes, 26 de noviembre de 2007

"Eau de cacqué"


Dicen que andar con mierda -perdonen la expresión- da buena suerte, que hay que comprar cupones o jugar a algo, que seguro que toca. No compré cupones ayer, pero estoy segura que si los hubiera comprado me habría tocado algo. Estuvimos buena parte de la noche con perfume "eau de caqué" pues a varios de los pacientes les dio por hacer sus necesidades todos a la vez. Es que cuando toca, toca. Cuando no era uno, era el de la cama de al lado, y todo el que entraba por las puertas de la Unidad venía diciendo lo mismo: "¿a quién se le ha ido el punto otra vez?".

Es una de las razones por las que te planteas lo del traslado a atención primaria, porque eso allí no pasa. Pasará que te lleves media mañana callejeando para hacer los avisos domiciliarios, tu consultita de crónicos, tus curas y poco más. Por eso cada día miro en la web del SAS para ver si sale la lista de los traslados, de hoy no pasa, pienso cada día, con la ilusión de leer: "Publicada en BOJA la lista provisional de traslados de enfermería 2007", pero nada, las cosas de palacio van despacio. Aunque por otro lado he de hacerme a la idea de que esta vez tampoco me va a tocar moverme de la UCI, soy antigua pero no lo suficientemente antigua como para dejar el hospital, eso queda para las viejas glorias, y yo no me considero vieja...


martes, 20 de noviembre de 2007

¡Esto no está pagao con ná!


Otra vez de noche, y de nuevo a pasar gran parte de las diez horas del turno levantándonos a apagar alarmas, las de los monitores, de las bombas de los sueros, y de todos los aparatos que pitan cada uno por una causa distinta, aparte de las veces que hay que entrar en la habitación de los pacientes para tomarle las constantes, poner el tratamiento y todo lo que haga falta.
Y mientras, en quirófano, se preparan las colchonetas para dormir, pues si no tienen ninguna urgencia, no tienen pacientes a los que atender, y, claro, para qué van a estar despiertos pudiendo dormir plácidamente. Hasta ahí de acuerdo. En lo que no estoy tan de acuerdo es que trabajando unos tanto (que salimos muchas veces que ni vemos del sueño que llevamos), y otros tan poco, a final de mes cobremos lo mismo. Deberíamos tener un contador de horas trabajadas, (es decir, de ojos abiertos), y de horas dormidas, y que al final de la noche las horas trabajadas pasaran a los encargados del pago de las nóminas. Claro que, dentro de la misma UCI, habría algunos que cobrarían muchísimo más que otros, pues hay quien se tira unas siestas de campeonato en casa antes de venir a trabajar, y así cualquiera aguanta toda la noche...
Y si nos ponemos a relatar una mañana de esas memorables, de las que cuando estás contando el relevo al compañero no sabes ni por donde empezar, de la cantidad de cosas que has llegado a hacer... Desde las tareas cotidianas propias de cualquier enfermera asistencial, hasta de telefonista, celadora, administrativa e informática (eso algunos más que otros).
Menos mal que de vez en cuando, muy de vez en cuando, tenemos algunos días tranquilitos, lo que llamamos una "epidemia de salud", y es cuando aprovechamos para sentarnos a charlar y cotillear un poco. Y se nos olvidan los días de no poder parar ni para tomarse un café. Y es que pasamos muchas horas juntos, y conocemos de qué pie cojea cada uno de nosotros, o al menos eso creemos. Si no fuera por esos momentos de buen rollo que tenemos de vez en cuando sería imposible trabajar en UCI. Ya que tenemos que trabajar tanto, por lo menos que nos llevemos bien, y lo hagamos a gusto...